lunes, 24 de marzo de 2014

Las 5 bases de una sana relación: Perseverancia

Ahora juntemos el ser empático, pasciente y constante para contar durante cuánto tiempo estarán vigentes. Esa es la perseverancia.

Mantener en línea las promesas y gestos que tuvimos desde el primer día supone un reto para el amor no tan fuerte y una constante alegría para aquel amor que en perseverancia creció y que eternamente frustrará cualquier situación adversa, cualquier chisme o mala lengua. De esta forma se cimenta sólidamente en la confianza mútua.

La confianza mútua se forma a partir del actuar que tenemos todos los días con la otra persona. Podemos crear en esa persona tanto una imagen buena, como mala con cualquiera de los actos que desarrollamos a diario. Es como la versión desnuda que tenemos de nosotros y que, así como decidimos mostrarle a los demás varias máscaras, nuestra pareja se gana la versión más sincera de nosotros.  Hago énfasis en una de nuestras palabras anteriores: se la gana.

El que persevera, alcanza. Alcanza a ganarse nuestra confianza en cualquier nivel. Existen personas que dan su confianza muy rápido.. otras que la dan muy entrada la relación... sinceramente depende de tres cosas: qué hayan vivido antes, cómo lo hayan vivido y por qué lo vivieron así. De estas simples palabras y qué nivel de empatía tenga la otra persona hacia ellas (porque representan los hechos más importantes de su historia personal), depende el calibre de perseverancia que maneje la relación.

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