lunes, 10 de junio de 2019

Necesito sanar... papá.

Que me da por escribir. Sé y no quiero aceptar por qué.

Ya no estoy tan destrozado como antes... aunque aún, mi alma gotea por las heridas que le generaste al partir. Un poco de agua corre cada vez que mi alma recurre a la memoria para explicarse, por qué le duele tanto seguir caminando. Veo y no creo.

Lucho por convencer a la gente que quiero, que todo estará bien, sin ninguna seguridad humana; aunque con una extraña fuerza interna que me invita a ser positivo, sabiendo que en definitiva, muchas cosas ya no son, ni serán lo mismo. Me duele el vacío. Me siento cansado... me estoy quemando a mi mismo, como una vela, en medio de un vasto mar de tormenta.

Ya no aguanto... déjame descansar, por favor. Sólo quiero paz. Quiero que me entienda alguien. Ayúdame por favor, papá. ¡Te necesito!

Quisiera dormirme... y despertar en tus brazos.